-Mónica recibió atención en el IMSS para combatir el cáncer de mama

Orizaba Veracruz.-“El cáncer de mama no es sinónimo de muerte, y yo soy testigo de que hay vida con ese diagnóstico y podemos salvarnos. A quien enfrenta hoy esa batalla, yo les digo: Sí se puede, deben luchar,  no tengan miedo y pongan su confianza en los médicos”, mencionó Mónica González Pisceno, quien en 2017 fue diagnosticada con cáncer de mama, y actualmente se encuentra en vigilancia, sin tomar medicamento.

Al personal del Hospital General Regional (HGR), del Instituto Mexicano del Seguro Social en Orizaba, Mónica, de 42 años de edad, les expresa infinita gratitud, desde la personal que le recibía el carnet, quien tomaba muestras para estudios, las enfermeras del área de quimioterapia, quienes siempre tuvieron palabras amables y mensajes de aliento y fortaleza; y especialmente a la doctora Damaris Sánchez Hernández, su oncóloga.

La oncóloga médica del HGR en Orizaba, Dámaris Sánchez Hernández, refirió que aunque las estadísticas demuestran que el cáncer de mama es más frecuente en personas mayores, en el caso de Mónica, su diagnóstico gracias a una mastografía, fue poco antes de los 40 años de edad; y al efectuarse la detección en etapa temprana, el tratamiento otorgado le dio un buen pronóstico y ha evolucionado favorablemente.

Informó que le realizaron una cirugía para retirarle la bolita identificada en el seno, así como 18 ganglios (dos de los cuales ya eran metastásicos).

“Actualmente se encuentra en vigilancia y dada su buena evolución no se le ha prescrito medicación, solo acude a las valoraciones periódicas y la solicitud de mantenerse vigilante y atenta, revisándose continuamente”, apuntó la especialista del IMSS.

Mónica compartió: “en el IMSS me aplicaron seis quimioterapias y 25 sesiones de radioterapia; en todo momento recibí excelente atención, trato cálido y muy humano, lo que, aunado a los cuidados y apoyo de mi esposo, hijos y el resto de mil familia y amigos, me dio la fortaleza para que nunca me pasara por la mente  posibilidad de rendirme”, enfatizó.

Como medida preventiva y dado que tenía miomas en la matriz, la doctora Damaris Maldonado le sugirió extirparla, así como los ovarios, ya que con los antecedentes familiares y personales en relación al cáncer, el riesgo de que el cáncer volviera, era mayor.

La paciente reconoció que la población femenina tiene miedo de tocarse, que existen muchos mitos y tabúes respecto de su salud ginecológica, por lo que hizo un llamado a informarse y preguntar, a acudir a los servicios de salud, para tener la certeza de que, en la medida en que se detecte el cáncer a tiempo, la probabilidad de sobrevivencia es  mayor.

“Hay vida después de este diagnóstico, soy ejemplo de ello. A quienes hoy lo enfrentan les digo: duro en la lucha contra el cáncer”.