Orizaba Ver.-El 15 de septiembre es el Día Mundial del Linfoma, que es un tipo de cáncer caracterizado por el crecimiento de los ganglios, que al momento de tocarlos no causan dolor, pero sí hay pérdida de peso inexplicable, sudoración excesiva, decaimiento del estado de ánimo, crecimiento del estómago, por ello el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) llama a la población a poner atención a la sintomatología que permita detectar a tiempo la enfermedad.

Este padecimiento afecta tanto a niños como adultos, se trata del tercer cáncer más frecuente en el país, explicó la oncóloga pediatra del IMSS en la Delegación Veracruz Sur, María Samaí Ruiz Hernández.

Es importante, dijo, que ante cualquier signo de alerta se acuda a la Unidad de Medicina Familiar que le corresponda, y en el caso de los menores de cinco años a su Control del Niño Sano donde podrán detectarle cualquier irregularidad, que permita salvar la vida del paciente.

Informó que el linfoma es un crecimiento incontrolado de células malignasen el tejido linfático (sistema inmunitario o de defensas) conformado por ganglios, bazo,  hígado,  medula ósea, sangre, este desorden las vuelve malignas para el cuerpo. Dependiendo de la ubicación del linfoma puede ser Hopkins (afecta ganglios linfáticos) o no Hopkins (afecta bazo, medula ósea, hígado).

La oncóloga pediatra explicó que el linfoma ocasiona un crecimiento de los ganglios, que pueden ser palpados fácilmente en el cuello, axilas, ingles y arriba de la clavícula. Unos ganglios en estado normal miden no más de un centímetro y difícilmente se palpan, pero cuando se encuentran afectados por cáncer estos crecen, los cuales son indoloros.

Comentó que los ganglios suelen inflamarse cuando existe una gripe, diarrea o infección en vías urinarias, causando dolor lo cual es normal y al paso de una semana regresan a su tamaño origina. Sin embargo cuando hay cáncer, no disminuye el tamaño, por el contrario incrementan, sin que haya dolor, siendo un signo de alerta para el diagnóstico de linfoma.

Otros signos de alerta, es la pérdida de peso sin motivo de más de 10% durante los últimos seis meses; fiebre sin que presente enfermedades infecciosas; así como sudoración profusa, es decir, cuando suda por las noches que moja la camisa y las sábanas.

El linfoma también afecta órganos internos, y tiene como peculiaridad la inflamación del estómago por el crecimiento del bazo o hígado; y cuando es muy agresiva la enfermedad hay afección en la médula ósea, es decir su sangre se afecta ocasionando anemia, defensas bajas, se desangra con facilidad y  cansancio.

La detección oportuna de este tipo de cáncer, explicó la especialista IMSS, es la diferencia entre vivir o no, por ello es importante que ante cualquier síntoma acudan con el médico para confirmar o descartar diagnóstico.

Resaltó que en el caso de los niños, debe acudir al control de niño sano que se realiza en las Unidades de Medicina Familiar IMSS que permitirá detectar signos de alerta a tiempo, así que hizo el llamado a los padres de familia a revisar a sus hijos verificar que no hay ganglios crecidos, estómagos grandes, así como poner atención a las fiebres y sudoraciones.